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RECUPERANDO LA MEMORIA
Todo lo que necesitas para que no se te acabe de atrofiar la memoria onírica y la recuperes totalmente
Un truco de estudiante eficaz ha sido siempre transformar el estudio en un juego. Si no lo consigues, se te complica el asunto y tendrás que dedicar muchas más horas a repetir y machacar las lecciones.
Sin embargo aquí nos estamos refiriendo a la memoria onírica, probablemente bastante atrofiada por falta de uso y de interés. Si ahora sientes algún placer con la idea de disfrutar de esta parte tan importante de tu vida... ¡enhorabuena!, has dado ya un paso fundamental. Desde el momento en que tengas tu Diario de Navegación los sueños comenzarán a impresionar mejor las áreas de memoria de tu cerebro. Siempre y cuando no decaiga tu interés. Si no te interesan los sueños, ellos también pierden gran parte de su interés por ti.
ESTE ES EL EJERCICIO MÁS IMPORTANTE.- Cuando te despiertes NO TE MUEVAS (porque verás que si lo haces se diluyen los recuerdos). Realiza un Ejercicio Retrospectivo. Es muy fácil, sólo tienes que partir del último pensamiento o imagen e ir desenredando la madeja hacia atrás. O sea, desde la última escena hasta la penúltima y así sucesivamente hasta que no puedas extraer más recuerdos. Con este ejercicio refuerzas las conexiones neuronales que permiten fijar los recuerdos de las experiencias oníricas en el cerebro. Es muy interesante esto. Si lo practicas todos los días, al despertarte, sin perder el entusiasmo, pronto podrás recordar en forma natural todo lo que has vivido allá, de la misma forma que recuerdas por la tarde lo que has hecho por la mañana.
Podrás practicar el ejercicio anterior antes de acostarte. En este caso se repasan en sentido inverso las principales vivencias del día, hasta el momento en que uno se levantó de la cama. Pero no se trata de un "examen de conciencia;" al estilo religioso, no. Aquí no debes juzgar tus actos, sólo ver las escenas, hacerte consciente de ellas, pero como si fueras un espectador imparcial. Tiene además, este ejercicio, una segunda ventaja: libera al sueño de gran parte del arduo trabajo de organizar, clasificar y digerir las vivencias del día. De esta manera vivirás experiencias más interesantes y llenas de contenido útil.
VITAMINAS, MINERALES, AMINOÁCIDOS Y ALIMENTOS.- Vitaminas del grupo B, en particular la B6 y la B12, mejoran extraordinariamente la memoria en general (B12) y onírica (B6). Se pueden conseguir fácilmente suplementos de las mismas. De la B12 existía un preparado (Latino B12 Depot, de los laboratorios Syntex Latino) que consistía en una ampolla inyectable intramuscularmente que va liberándola poco a poco durante un mes. También sirven los preparados de B12 normales. Es un truco de estudiantes que parece funcionar muy bien si se aplica una semana antes de un examen. Contienen B12 en gran cantidad el alga Espirulina y los comprimidos de hígado seco. El resto de las vitaminas del complejo B (no la B12) se puede obtener también de la levadura seca de cerveza (se consigue en establecimientos de dietética).
Minerales.- Destacamos el manganeso (si además se sufre de fatiga y embotamiento mental) que se encuentra principalmente en avellanas, avena, germen de trigo y nueces. El zinc (que además, en la edad de crecimiento, favorece el desarrollo de la inteligencia) se encuentra en las ostras, solomillo de ternera, mariscos, lentejas, jugo de uva, levadura de cerveza y semillas de calabaza principalmente.
Aminoácidos.- L-fenilalanina (sobre todo combinada con vitamina B6 y C), aumenta el aprendizaje, el nivel de alerta y la memoria. L-ácido glutámico y L-glutamina, cualquiera de las dos formas, proporcionan energía al cerebro y contribuyen a su oxigenación transportando potasio al mismo. Los suplementos de este aminoácido se toman fuera de las comidas, con agua o jugo de frutas.
Otros suplementos dietéticos.- La lecitina de soja que proporciona ácidos grasos muy importantes para el sistema nervioso. La fosfatidilserina es un fosfolípido que se puede encontrar en algunos suplementos nutricionales, es un extraordinario nutriente neuronal.
Alimentos.- El jugo de piña (ananás). Decocción de manzanas, cebada y huesos de dátiles picados, tomando 2 tazas al día. Perejil, comiéndolo todos los días. Las almendras crudas comiendolas todos los días en el desayuno (entre 10 y 15 almendras aproximadamente).

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